(Seudónimo de la escritora argentina Marta Roldán)

 

 


AUTOR

TITULO DE LA OBRA

Amado Storni

Ernesto Che Guevara...

   
ERNESTO “CHE” GUEVARA

 

LA flor que siempre es flor de Primavera,
 
el néctar que a los sueños da la vida,
 
el humus de la tierra prometida,
 
el triunfo de la lucha guerrillera.
 
 
El mundo galopante de ilusiones,
 
la rosa que ha nacido sin espinas,
 
tu voz la voz de América Latina,
 
tu luz la luz de nuestros corazones.
 
 
El tiempo descosido de futuros
 
recuerda en cada gesto al comandante,
 
romántico, bohemio, reflexivo.
 
La vida es un enfermo prematuro,
 
la muerte es la más fiel de las amantes
 
y Ernesto “Che” Guevara sigue vivo.
 
 
 
 
 
 
FUE EL BESO SIN AMOR DE UNA PRINCESA
                           
 
FUE el beso sin Amor de una princesa
 
de alguna monarquía sempiterna,
 
de una princesa alocada y traviesa
 
que escondía el Amor entre las piernas.
 
 
Fue un beso sin Amor, adulterado,
 
dormido de pasión y sentimiento,
 
anémico, fugaz, interesado,
 
de esos que al soplar se los lleva el viento.
 
 
De besos enfermizos, de hojalata,
 
se pintan tantas bocas caprichosas
 
llenamos la ilusión con tantas cosas
 
que un beso siendo un beso a veces mata.
 
 
Ayer en los jardines de palacio
 
un príncipe se convirtió en batracio.
 
 
 
 
 
 
DÍAS DE LLUVIA
 
 
MIS días son todos días de lluvia.
 
A veces
 
una lluvia fina y cristalina,
 
sensible y transparente
 
que al caer
 
acaricia el terruño como sin querer hacerle daño.
 
Otras
 
una lluvia soberbia y recelosa,
 
traslúcida y salobre
 
que como bomba que cae mansa del cielo
 
esparce su ansiedad
 
con cada gota.
 
Pero la mayoría 
 
los días son todos días de lluvia,
 
una lluvia que cae muerta del cielo,
 
opaca, dañina, sin sentido,
 
una lluvia que marchita todo lo que toca.
 
 
 
 
 
Y ese cielo
 
de oxidados nubarrones y epidémicas tormentas
  
sería siempre un cielo azul,
 
imberbe,
 
desdentado,
 
de horizontes siempre abiertos,
 
si tú estuvieras aquí.  

SI TU ESTUVIERAS AQUÍ

 

 

SI tu estuvieras aquí

 

el mundo giraría más deprisa que mi soledad

 

y el Amor no sería un pájaro sin alas

 

al que tengo que enseñar a volar todos los días.

 

 

Si tu estuvieras aquí

 

mis sueños que son tuyos dormirían a tu lado

 

y el deseo no sería una ventana enladrillada

 

con vistas a los besos que te debo.

 

 

Mis futuros no serían pasados imperfectos

 

y mis labios, adúlteros de ausencias,

 

aprenderían a decir “te necesito”.

 

 

 

De no haberte conocido,

 

¿qué parte de mi alma se habría quedado estéril,

 

estéril para siempre?.

 

 

 

 

 

ONCE DE MARZO DE 2004

 

ME resigno a ser mayor,

a pensar que hay tanta gente

que pasado el siglo XX

muere y mata por ideas

que no pueden defender.

Mi patria es la bandera

que con nombre de Mujer

ondea en el corazón.

 

AQUEL jueves de matanza                  

 

yo viajaba en el vagón                           

 

de aquel tren de Cercanías                      

 

que llevaba cada día                              

 

mi Futuro y tu Esperanza,     

 

tu rutina y mi Ilusión.

                                

Empezaba bien el día,

 

el Madrid ganaba al Bayer,

 

pero inquieta en el andén

 

tu esperabas a ese tren

 

que nunca llegó a Entrevías

 

y yo ya llegaba tarde.

 

 

 

 

 

 

 

Me gustaba despertar

 

con el hechizo sonoro

 

que del tren se desprendía

 

mientras alguien repetía

 

por el hilo musical:

 

“Próxima estación: El Pozo”

 

No recuerdo nada más.

 

Solo sé que en el vagón

 

de aquel tren de Cercanías

 

mi Vida se despedía

 

de este mundo al que jamás

 

entendí ni me entendió.

 

No recuerdo nada más.

 

Solo sé que aquel vagón

 

de aquel tren de Cercanías

 

se llevaba mi Alegría,

 

mis ganas de llorar,

 

la cabeza, el corazón,

 

la Pasión y la Ansiedad ,

 

 

la Mentira y la Verdad ,

 

los milagros, las postales,

 

los pecados capitales,

 

las estrellas, los colores,

 

el aroma de las flores,

 

los recuerdos, la Poesía ,

 

los fracasos, la ironía,

 

el Olvido y la Memoria ,

 

el querer hacer historia,

 

las arcadas y las flemas,

 

el final de este poema.

 

 

Sólo quiero que alguien lleve

 

mi mensaje a la estación

 

donde espera un corazón

 

a que yo algún día llegue.

 

 

 

 

 

 

 

LA VIDA ENSEÑA

 

 

LA Vida enseña y el Hombre aprende.

 

Aprende a soñar despierto,

 

a nadar contra corriente,

 

a vencer el miedo al miedo,

 

a reírse de uno mismo,

 

a aprender de los errores,

 

a llorar en los entierros,

 

a sufrir las despedidas.

 

 

El Hombre aprende porque la Vida enseña.

 

Enseña a morir de Amor,

 

a vivir arrodillado,

 

a perder las ilusiones, 

 

a invertir en desengaños,

 

a tropezar con las piedras,

 

con las mismas piedras siempre.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Hombre aprende,

 

la Vida enseña y yo

 

no he aprendido nada.

 

 

Y sigo muriendo de Amor

 

por quien de Amor

 

por mí no muere,

 

tropezando en las mismas piedras,

 

malgastando la ilusión

 

con quien nunca me ha llorado,

 

con quién nunca me besó.

 

 

El Hombre aprende,

 

la Vida enseña y yo

 

no he aprendido que los sueños

 

son puntales de Esperanza

 

derribados por la vida

 

a golpes de desengaños.

 

 

 

 

 

 

No he aprendido que los sueños

 

se despiertan cada día

 

a golpes de realidades

 

y se derrumban

 

como castillos de arena

 

construidos en el aire

 

con el sucio acariciar de la rutina.

 

 

Roce a roce.

 

Día a día.

 

Soplo a soplo.

 

Grano a grano.

 

 

Pero sé

 

que aunque el invierno es duradero

 

y que vivir me duele más

 

que el mordisco de los perros,

 

que soñar nunca se olvida.

 


 


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