No debería
Un suspiro merece tu mirada
cálmate corazón y oculta tu rubor.
Cálmate que me ahogas anhelo...
Una vez más impera el sentimiento
sin otorgarle paso, entró dentro.
Sobre la ruina de otro amor sembró
y con potencia ruda creció en mí
de qué oculto modo reptaste hacia mí.
Recorres mis manos con tu mirada
¿buscará de mí de la mejor parte?
Ay que no puedo y no debo...
Tú estás prohibido acaso no vez
¿que me fatigo? No caeré ni lo pienses.
Recorre mi mirada hasta el cielo azul
miro la bandada de palomas, todo
lo miro…todo, para no mirarte a ti.
Me abrumas no sabes acaso que éste
corazón ya tiene dueño y me envuelves.
¡Oh naturaleza débil y a mi edad!
Acerbo mis pupilas y sin consuelo
me retiro vencida de flores y perfumes
Antes que prenda más la flor del amor
maldita enfermedad es la pasión
y los placeres de las manos ávidas.
Ya a salvo del alma ardiente corro
con pánico huyo de ese sueño y
sombra me sorprende llenándome
más el sentimiento de esplendor
Se que no soy inocente, puedo rodar
y colmarte de besos y no debo...no.
Eres cruel conmigo alado sentimiento
ocultándome de ti no logro nada.
El amor y los placeres la juventud
de los parpados cerrados al beso
soñadote y al llegar tú quedó nublada
la verdad descarna y me amilana
mísera vil es ser cobarde y no ceder.
La muerte me encontrará desnuda
señalada cobarde y sola…
Recordaré tu rostro y nada más.
©Noemí_Alas
Algo
nuevo
Dueños
de la noche estéril
comparto
mi locura con los Clones.
Hagamos
una hoguera, con todo nuestro pasado.
Por
las dudas, quememos el resto de la vida
para
ser los amos de la tierra.
Shhht
no despiertes a Dios
No
sea que vea nuestra obra.
©Noemí_Alas
Aún
soy bella
Volví
a verme en el viejo cristal del espejo
ojos llorosos azules con rayitos de soles
me sonreí yo sola, me desnude el alma y el cuerpo.
Sobre el espejo dejé las huellas de mis dedos
dibujando la silueta de mi cuerpo, supe que soy
y trasciendo, que soy mujer
por lo tanto maga
de mi destino. Le guiñé un ojo al rostro pálido y
sentí que se desprendía la mala sombra.
Ave a volar libre y sola, ríe feliz eres mujer y aún
bella.
Lo dice la mirada del espejo.
Ensayo
de mujer
Y
frente al muro me amas locamente,
veinte años tendré, pero
¿no ves que
descendiste a mis versos hora tras hora?
Gracias porque tu amor y tu aroma
gracias, porque mi plasma deletrea
la madura carne de este idioma.
Gracias por tu intuición terca
por escogerme a mí entre todas
y regalarle todas tus audacias.
Y por el licor de tú gloria esa
última gota de semen es mía.
Sentí una sed de cielo cuando un agua cristalina
me bañó la pared de tus arterias.
Pegada al paladar como una hiedra.
Yo
trepé al corazón de tus ternuras; fue la luz
más
cegadora de mis ensayos, de mujer.
Gracias a ellos
Un poco a la deriva,
medio perdida fui aprendiendo
sin brújula y sextante lo que algunos
llaman poesía, esto que escribo sin nombre.
Fue la sed inexplicable de bañarme
con letras hechizadas y humildes
pegada a mis maestros trepé
como la hiedra -gritando -
¡Quiero aprender, quiero ser poeta!
Fue en Azul que dije- “aquí estoy” -
soy barro, son arcilla para modelarse
sin garganta grite y grité y algunos
me escucharon, a ellos y por ellos
sin otra manera estoy rascándole
a la vida cada letra, sufriendo, luchando
porque no existe otra manera.
Porque sé que no soy poeta,…"aquí estoy"
Algunos llegaron sin llamarlos,
otros se alejaron, pero en mí dejaron
la esencia de estas humildes letras
como pétalos al viento volaron,
por caminos desiguales.
Si valoran lo poquito que doy
soy feliz recordando a esos amigos
que se apiadaron de mí.
Por ellos y algo por mí; hoy estoy aquí
para dar fe que dejaron la semilla sembrada
que vuelvo como la sombra entre las sombras
Cada mañana.
Para Gustavo Tissoco y Juan José Mestre por ser ellos
mis queridos Maestros.
©Noemí_Alas